Rojo y negro, Independiente y los árbitros, juntos por una victoria. Lógicamente importa poco porque no suma para nada, pero en cierta forma te de bronca.
Las tarjetas eran sólo para nosotros y los fallos a favor de ellos. Lo de Furchi fue muy penoso.
Pero lo que me gusta es que los del Rojo están felices porque nos ganaron de una vez por todas. A los suplentes pero ganaron. Y para ellos es importante, después de haber perdido el mote de "Rey de copas" y de pasar de ser padre nuestro a ser hijo es muy duro. Todo en poco tiempo.
Creen que con ese equipito de morondanga van a salir campeones.
Yo les contesto con un JA, JA, JA.
Por nuestro lado, cosas interesantes de Mouche, Monzón, el orgullo de Gracián, la presencia en la red de Boselli.
Estaba para cualquiera y fue para un cualquiera.
Por los puntos la historia se escribirá de otra manera.
miércoles, 16 de enero de 2008
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